Smoke es una película que salió en las salas en 1995. Esta escena corresponde al final de la película cuando Auggie, el propietario del estanco, le cuenta a su amigo Paul Benjamín un curioso cuento de navidad. Es excepcional en una película asistir a casi siete minutos de narración ya que narrar es lo propio de la literatura y no del cine en el que lo que se suele ver es acción. Se nota que Paul Auster escribió el guión de la película.
Pero lo impresionante en esta escena transcurre del minuto 2:30 del vídeo hasta el 7:15. La cámara empieza a enfocar a Harvey Keitel -primero de lejos- y luego se le va acercando poco a poco mientras éste sigue narrando su cuento de navidad. No hay ningún corte. Implacable, la cámara sigue acercándose cada vez más a la cara del actor y cualquier movimiento en falso de éste, cualquier mueca, haría que el espectador perdiese el hilo de la historia. El actor tiene que soportar la cámara durante casi cinco minutos sin parar de hablar, sin parar de actuar y sabiendo que el espectador está en la cuerda floja. Pero Harvey Keitel sale airoso del desafío con una interpretación sencillamente brillante. La imagen pierde consistencia y se va convirtiendo poco a poco en nada más que una voz. Miradlo!
He puesto la versión española porque no he conseguido encontrar en youtube la versión original subtitulada.









