lunes, 24 de octubre de 2011
jueves, 14 de julio de 2011
Copito de nieve
Su primer nombre fue 'Nfumu Ngi', y le fue dado por un cazador de la tribu essamangon, llamado Benito Manié, quien le capturó después de haber abatido a toda su familia considerando que los gorilas destrozaban todas sus cosechas. En efecto Nfumu Ngi era un gorila, que apareció por primera vez el 1 de octubre de 1966 cerca del poblado de Nko, en la provincia del Río Muni de la antigua Guinea española, actual Guinea Ecuatorial.
Fue vendido a un primatólogo, Jordi Sabater Pí, por el módico precio de 15.000 pesetas y trasladado al Centro de Adaptación y Experimentación Zoológica que el Ayuntamiento de Barcelona tenía en Ikunde.

Llegó a Barcelona el 1 de noviembre de 1966, donde fue recibido por el entonces alcalde José María de Porcioles. Permaneció en casa del veterinario del zoo de la ciudad para adaptarse a su nuevo entorno, a los cuidados de la esposa de dicho veterinario Marila Rueda.
Menos de un año después aparecería en la portada de la revista norteamericana National Geographic, convirtiéndose en mundialmente famoso, bajo un nuevo nombre, el de Copito de nieve.
Albino de nacimiento, excéntrico, Copito de nieve entablaría a lo largo de 4 décadas una estrecha relación con la ciudad de Barcelona.
Su vida fue plácida en el Espacio de gorilas del Zoo de la Ciutadella. Cuidadores y visitantes le trataron desde el comienzo en calidad de verdadera estrella, no sólo del zoológio, sino de la ciudad entera de Barcelona. Tanto que el pintor Salvador Dalí le obsequió con un manequí de novia y un inmenso pastel.
Tuvo tres parejas a lo largo de su vida, pero su preferida siempre fue Ndengue con la que compartió muchas cosas. Más que gorila, era fiera, ya que su descendencia se compone -ni más ni menos- de 21 vástagos de los cuales sobrevivieron 6: Urko, Machinda, Ntao, Kena, Bindung y Virunga. El único varón, Urko, murió en agosto de 2003 tras ser operado de urgencias de peritonitis. Ninguno de sus hijos ha heredado su albinismo. Tampoco sus nietos, por el momento.
Copito se alimentaba unicamente de frutas, verduras, leche y yogur desnatado. Esta dieta le permitió alcanzar la nada despreciable edad de 40 años, unos 80 en escala humana. Llegó a pesar 181 kilos y a medir 1,63 centímetros de altura.
Su albinismo que le hacía ser único en el mundo, fue también la razón por la cual desarrolló, desde 2001, un cáncer de piel incurable que le llevaría a la muerte. Falleció el 17 de noviembre de 2003 a las 6h40 de la mañana. Barcelona estaba completamente consternada. "Es más: se moría un ciudadano de Barcelona con aspecto de anciano, tímido y cariñoso que a veces daba la espalda y a veces retozaba en la hierba". Tras practicar una necropsia, recoger material genético, tejido y material óseo, fue incinerado y enterrado a la vera del Espacio de Gorilas, el 25 de noviembre. En memoria a Copito, se plantó un árbol en el lugar de la inhumación, un 'Calodendrum capense', originario de África.
"2.000 niños se despidieron del gorila con dibujos y el Zoo de Barcelona se apresuró a realizar moldes de su cuerpo para hacer una escultura hiperrealista como homenaje."
Este post va dedicado a todos aquellos que han crecido con Copito de nieve. Y a estos otros, quienes, bajando las Ramblas, sonríen todavía al divisar en postales las muecas del entrañable gorila.
Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5
Fue vendido a un primatólogo, Jordi Sabater Pí, por el módico precio de 15.000 pesetas y trasladado al Centro de Adaptación y Experimentación Zoológica que el Ayuntamiento de Barcelona tenía en Ikunde.

Llegó a Barcelona el 1 de noviembre de 1966, donde fue recibido por el entonces alcalde José María de Porcioles. Permaneció en casa del veterinario del zoo de la ciudad para adaptarse a su nuevo entorno, a los cuidados de la esposa de dicho veterinario Marila Rueda.
Menos de un año después aparecería en la portada de la revista norteamericana National Geographic, convirtiéndose en mundialmente famoso, bajo un nuevo nombre, el de Copito de nieve.
Albino de nacimiento, excéntrico, Copito de nieve entablaría a lo largo de 4 décadas una estrecha relación con la ciudad de Barcelona.
Su vida fue plácida en el Espacio de gorilas del Zoo de la Ciutadella. Cuidadores y visitantes le trataron desde el comienzo en calidad de verdadera estrella, no sólo del zoológio, sino de la ciudad entera de Barcelona. Tanto que el pintor Salvador Dalí le obsequió con un manequí de novia y un inmenso pastel.
Tuvo tres parejas a lo largo de su vida, pero su preferida siempre fue Ndengue con la que compartió muchas cosas. Más que gorila, era fiera, ya que su descendencia se compone -ni más ni menos- de 21 vástagos de los cuales sobrevivieron 6: Urko, Machinda, Ntao, Kena, Bindung y Virunga. El único varón, Urko, murió en agosto de 2003 tras ser operado de urgencias de peritonitis. Ninguno de sus hijos ha heredado su albinismo. Tampoco sus nietos, por el momento.
Copito se alimentaba unicamente de frutas, verduras, leche y yogur desnatado. Esta dieta le permitió alcanzar la nada despreciable edad de 40 años, unos 80 en escala humana. Llegó a pesar 181 kilos y a medir 1,63 centímetros de altura.
Su albinismo que le hacía ser único en el mundo, fue también la razón por la cual desarrolló, desde 2001, un cáncer de piel incurable que le llevaría a la muerte. Falleció el 17 de noviembre de 2003 a las 6h40 de la mañana. Barcelona estaba completamente consternada. "Es más: se moría un ciudadano de Barcelona con aspecto de anciano, tímido y cariñoso que a veces daba la espalda y a veces retozaba en la hierba". Tras practicar una necropsia, recoger material genético, tejido y material óseo, fue incinerado y enterrado a la vera del Espacio de Gorilas, el 25 de noviembre. En memoria a Copito, se plantó un árbol en el lugar de la inhumación, un 'Calodendrum capense', originario de África.
"2.000 niños se despidieron del gorila con dibujos y el Zoo de Barcelona se apresuró a realizar moldes de su cuerpo para hacer una escultura hiperrealista como homenaje."
Este post va dedicado a todos aquellos que han crecido con Copito de nieve. Y a estos otros, quienes, bajando las Ramblas, sonríen todavía al divisar en postales las muecas del entrañable gorila.
Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5
domingo, 10 de julio de 2011
Otra vez el tiempo
Un pájaro, un pájaro pequeño,
de color pardusco, se ha posado
en el cable telefónico. Más allá
de los tejados, el cielo está cubierto.
Húmedo, plomizo, con ganas de llover
pero indeciso. Eso es todo
lo que sabe del mundo,
desde la cama, esta mañana.
Más lo que cuenta del suyo
el autor de la novela
que distrae entre las manos: La escapada.
Dice en la portada que de ella
hizo Sam Peckinpah una película.
No la recuerda. Pero lo intenta,
y se le viene a la memoria una secuencia:
gente descuartizada a tiros, sangre
y pólvora en el polvo. Grupo salvaje.
Una de las grandes.
Esa, y La cruz de hierro.
Es entonces
cuando se abre la puerta y entra ella.
"Oye, ¿sabías -le pregunta, recordando
las noticias tras un instante
de silencio- que en la capa de ozono
se está formando al parecer otro boquete?"
"Vaya, no me digas -con una benévola
sonrisa-. Qué apocalíptico estás
esta mañana..."
¿ Apocalíptico?
La palabra se le antoja un poco fuerte,
así de pronto y en ayunas.
Vuelve la mirada al libro, a la ventana:
se maravilla una vez más
del errático, entrecortado curso
que suelen seguir los pensamientos.
El pájaro
emprende nuevamente el vuelo.
La lluvia escupe en los cristales.
Y ya jamás
volverá a ser el mundo como antes.
Hablando de pintura con un ciego, 1993- Roger Wolfe
de color pardusco, se ha posado
en el cable telefónico. Más allá
de los tejados, el cielo está cubierto.
Húmedo, plomizo, con ganas de llover
pero indeciso. Eso es todo
lo que sabe del mundo,
desde la cama, esta mañana.
Más lo que cuenta del suyo
el autor de la novela
que distrae entre las manos: La escapada.
Dice en la portada que de ella
hizo Sam Peckinpah una película.
No la recuerda. Pero lo intenta,
y se le viene a la memoria una secuencia:
gente descuartizada a tiros, sangre
y pólvora en el polvo. Grupo salvaje.
Una de las grandes.
Esa, y La cruz de hierro.
Es entonces
cuando se abre la puerta y entra ella.
"Oye, ¿sabías -le pregunta, recordando
las noticias tras un instante
de silencio- que en la capa de ozono
se está formando al parecer otro boquete?"
"Vaya, no me digas -con una benévola
sonrisa-. Qué apocalíptico estás
esta mañana..."
¿ Apocalíptico?
La palabra se le antoja un poco fuerte,
así de pronto y en ayunas.
Vuelve la mirada al libro, a la ventana:
se maravilla una vez más
del errático, entrecortado curso
que suelen seguir los pensamientos.
El pájaro
emprende nuevamente el vuelo.
La lluvia escupe en los cristales.
Y ya jamás
volverá a ser el mundo como antes.
Hablando de pintura con un ciego, 1993- Roger Wolfe
martes, 5 de julio de 2011
Abstracciones fijas...
"El pensamiento vulgar utiliza conceptos como capitalismo, moral, libertad, estado obrero, etc., como abstracciones fijas, presuponiendo que capitalismo es igual a capitalismo, moral a moral, etc. El pensamiento dialéctico analiza todas las cosas y todos los fenómenos en su cambio continuo, determinando en las condiciones materiales de aquellos cambios el límite tras el cual "A" ya no es "A", sino que "A" deja de ser "A", un Estado obrero deja de ser un Estado obrero. El defecto fundamental del pensamiento vulgar radica en que desea conformarse con imágenes inmóviles de una realidad que consiste en movimiento perpetuo. El pensamiento dialéctico da a los conceptos, por medio de aproximaciones sucesivas, correcciones, concretizaciones, una riqueza de contenido y flexibilidad: me atrevería a decir que les da una suculencia que les aproxima mucho a fenómenos vivos. No hablamos de capitalismo en general, sino de un determinado capitalismo en un determinado nivel de desarrollo. No hablamos de Estado obrero, sino de un Estado obrero dado, en un país atrasado y con un cerco imperialista, etc.
El pensamiento dialéctico es al vulgar lo que una película a una fotografía. La película no proscribe la fotografía, sino que las combina en series según las leyes del movimiento. La dialéctica no niega el silogismo, sino que nos enseña a combinar silogismos de modo que nos lleven lo más cerca posible de la comprensión de una realidad eternamente cambiante."
El ABC de la dialéctica materialista -León Trotsky
Este texto, aunque ya no pertenezca a nuestra época histórica, es todavía vigente. Pienso en alguna asamblea a la que asistí en las acampadas de Indignados. Es peligroso y sobre todo estéril hablar de democracia, libertad, comunismo, sociedad de consumo etc. utilizando estos términos como abstracciones fijas, y por ende definitivamente confusas. La solución radica en ser concretos, analizar cada situación en su contexto y en su evolución, y crear propuestas igual de concretas. Mirad este vídeo del abecedario de Deleuze, en el que explica perfectamente cuál es el problema de abstraer conceptos como la libertad. Verdaderamente interesante.
http://www.youtube.com/watch?v=VE1yWpqVq5U&feature=related
El pensamiento dialéctico es al vulgar lo que una película a una fotografía. La película no proscribe la fotografía, sino que las combina en series según las leyes del movimiento. La dialéctica no niega el silogismo, sino que nos enseña a combinar silogismos de modo que nos lleven lo más cerca posible de la comprensión de una realidad eternamente cambiante."
El ABC de la dialéctica materialista -León Trotsky
Este texto, aunque ya no pertenezca a nuestra época histórica, es todavía vigente. Pienso en alguna asamblea a la que asistí en las acampadas de Indignados. Es peligroso y sobre todo estéril hablar de democracia, libertad, comunismo, sociedad de consumo etc. utilizando estos términos como abstracciones fijas, y por ende definitivamente confusas. La solución radica en ser concretos, analizar cada situación en su contexto y en su evolución, y crear propuestas igual de concretas. Mirad este vídeo del abecedario de Deleuze, en el que explica perfectamente cuál es el problema de abstraer conceptos como la libertad. Verdaderamente interesante.
http://www.youtube.com/watch?v=VE1yWpqVq5U&feature=related
lunes, 4 de julio de 2011
En el lejano este
Muchas cosas se saben de la conquista del lejano oeste, a través de westerns y de películas de indios, de road trips y de historias de self-made-men que construyeron con sus propias manos un nuevo mundo. La verdad es que los Estados Unidos siempre han sido maestros en crear sueños y leyendas, y venderlas.
Pero ¿qué decir de la conquista del lejano este? a la otra punta del mundo. Rusia, por su pertenencia al bloque comunista hasta principios de los 90, por su carácter menos extrovertido, no ha querido crear una mitología de su conquista del este. No quiere decir que no existiera. Hasta nosotros, sólo nos han llegado algunos asomos de esta conquista como el Michel Strogoff de Julio Verne. Pero no son muchos. Lo único que resuena de manera convincente en nosotros, cuando evocamos esta parte del mundo, a parte de la nieve y de algún cosaco pasado de rosca, es el tren que transcurre más de 9.000 km de raíles: el transiberiano.
Tuve la suerte de viajar en él, con cuatro amigos, desde Moscú hasta Beijing, siguiendo la ruta que emprendían las caravanas de té hace cuatro siglos. El transiberiano es un inagotable viaje en el que el compartimiento del tren se convierte en una segunda casa. Allí te lo montas para convivir lo mejor posible, y poco a poco el reducido espacio se convierte en un hogar caluroso y acogedor.
Los paisajes de Siberia desfilan tras las ventanas del tren con una obstinada tenacidad. Las horas transcurren entre partidas de cartas y de ajedrez, siestas variables y lecturas de guías o novelas. La comida es graciosamente repetitiva, y el plato estrella del tren son los noodles –sí, esos noodles que se compran en cualquier super asiático- cocinados con el agua hirviendo del grifo para té. Pero también frutas, patatas de todos los sabores y alguna vez, en el restaurante del tren, un pelmeni, especie de sopa de ravioles rellenos de carne. Para refrescar todo esto, cerveza bien fría.
A menudo el transiberiano se detiene. Entonces, bajar del tren, desentumecer las piernas, e ir a aprovisionarse en las tiendas de la estación se convierten en placeres del viaje. Muchas veces la única compra en estas tiendas es: ¡más noodles!. Y si uno tiene la suerte de tener una bola de fútbol, unos toques siempre caen.
Vuelta al tren y llegada de la noche. Eso significa sacar la botella de vodka y empezar con los brindis. Es el momento en el que las personas se conocen, y brindan, y hablan y ríen... Rusos, húngaros, ingleses, polacos, franceses, alemanes, lituanos, etc. Es el momento en que surgen anécdotas como el memorable encuentro con un antiguo militar ruso, enorme, alcohólico, que resultó ser un ilusionista con las cartas y que podía provenir perfectamente de una novela de Dostoeivski.
De repente amanece y miras el reloj y te extrañas que solamente son las tres de la mañana. ¿Cómo puede ser? Y es que sin enterarte has atravesado muchos husos horarios. Porque en el transiberiano, a diferencia de lo que pasas en la vida cotidiana, uno pierde constantemente la noción del tiempo.
Muchas personas han asemejado el transiberiano con una travesía por el océano. ¡Eso habrá que comprobarlo!
Moscú
Nijni-Novgorod
Kazan
Perm
Yekaterinburgo
Tioumen
Tobolsk
Omsk
Novossibirk
Tomsk
Krasnoïarsk
Baïkal
Sliudianka
Ulan-Ude
Ulan-Bator
Datong
Beijing
jueves, 30 de junio de 2011
Nonna Eroina
La Mafia italiana nos ha dejado nombres de leyenda como Salvatore 'Toto' Riina, Antonio Biffa 'Tony' o Bernardo Provenzano. Pocas veces son mujeres las que pasan al recuerdo. Es cierto que en la sociedad mafiosa, las mujeres ocupan un papel segundario. Sirven, obedecen, no ven nada, no dicen nada, lo saben todo. Sin embargo hay algunas excepciones dignas de interés, como son los casos de Angela Russo y Anna Mazza.
Angela Russo , o“Nonna Eroina”, la abuelita de la heroína, no se contentó con coger, a sus 80 años, el avión o el tren para transportar droga. Era la organizadora de todo el tráfico. Como lo narra Anna Puglisi, en el banquillo de acusados, con cabellos blancos y arrugas, la abuelita de la heroína se comportó en perfecta mafiosa; no confió ninguna información, sólo se contentó con declarar que su hijo Salvador, quien había colaborado con la justicia, estaba loco de remate y era infame, y que padecía meningitis.
Esta “nonna eroina”, aunque no haya sido afiliada y entronizada en la Cosa Nostra, se comportó frente a sus jueces como una mafiosa a semejanza de los “hombres de honor” de la mafia Siciliana más tradicional.
La Camorra nos proporciona otro ejemplo todavía más sorprendente con Anna Mazza, viuda del capo de la localidad Afagola, Gennaro Moccia, asesinado en 1970 por un clan camorrista adverso.
Las “viudas negras”, como es costumbre denominarlas en Campania, saben vengarse organizando una “vendetta” sanguinaria. Es suficiente recordar que en los años 50 una tal Pupetta Maresca que quedó viuda, embarazada de pocos meses de su hombre asesinado, manejó ella misma el arma de fuego de la venganza.
Ahora bien, Anna Mazza, como lo relata Roberto Saviano, fue un paso más allá. No sólo armó el brazo de su hijo de 13 años para eliminar al mandatario del homicidio de su padre, sino que también se propuso administrar la enorme estructura de empresas ilícitas que heredaba. Así el clan Moccia se convirtió bajo su mandato en el más importante de los años 90 en materia de construcción, control de canteras y operaciones inmobiliarias. El volumen de negocio sobrepasó entonces al de la Cosa Nostra.En cuanto a la organización de las redes de la Camorra, innovó totalmente en la política de gestión. Utilizó menos la violencia y las armas y se rodeó de un “staff” completamente femenino, con apariencia de mujeres de negocio elegantemente vestidas. Como lo escribe Roberto Saviano: “las mujeres del clan hacían alarde de una mejor aptitud a la hora de administrar empresas y estaban menos obsesionadas por el poder y con la idea de entrar constantemente en conflicto.”
Las cosas no fueron del todo bien ya que en frente, las otras redes eran masculinas y usaban más la violencia de manera que un día una de ellas, Immacolata Capone, fue asesinada y otra, Anna Vollaro, se suicidó cuando policías venían a arrestarla.
Pero si hay todavía una diferencia hoy en día entre una mujer capo de la camorra y un hombre, es que hasta ahora, nos dice Saviano, ninguna se ha arrepentido convirtiéndose en colaboradora de la justicia. ¿Son más fieles a un tipo de vida, aunque sea mafioso? La verdad es que la proporción hombres-mujeres en la mafia tampoco es la misma.
Fuente: La Mafia italienne, Claude Ducouloux-Favard
Referencias: Anna Puglisi: Donne, mafia et antimafia
Liliana Madeo: Donne e mafia
Roberto Saviano:Gomorra
lunes, 27 de junio de 2011
Cavar en el desierto
“Hay muchos agujeros cavados en ese desierto y muchos problemas enterrados en ellos. Pero hay que hacer bien las cosas, hay que haber cavado el agujero antes de llegar allí con el paquete en el maletero, si no tienes que tirar de pala durante treinta o cuarenta y cinco minutos, ¿y quién te asegura que en ese tiempo no aparece alguien? eso te obligaría a cavar unos cuantos agujeros más… Vamos, que te puedes pasar allí toda la puta noche.”
Casino -
Dirección: Martin Scorsese
Guión: Nicholas Pileggi
Casino -
Dirección: Martin Scorsese
Guión: Nicholas Pileggi
domingo, 26 de junio de 2011
En recuerdo de Peter Falk
¿Quién es Columbo?
Columbo es un policía tenaz, perspicaz, inteligente pero también torpe y distraído. Bajo una pobre apariencia física y una mediocre indumentaria, se esconde en realidad un temible detective, al que ningún detalle escapa. Sus adversarios, los asesinos, provienen casi siempre de entornos acomodados y subestiman siempre, por culpa de su apariencia, el talento del teniente. Al principio Columbo suele tranquilizar al asesino, con su simpatía o su admiración, se vuelve a lo largo de la investigación pesado, desagradable, acosador, hasta el punto de empujar a su sospechoso al error, incluso a la confesión.
Columbo es de origen italiano y proviene de una familia muy modesta. Después de crecer en la casa familial, en un barrio cercano a Chinatown en Nueva York, con sus seis hermanos y su hermana, entra en el cuerpo de policía de la ciudad, tras haber servido a su país en la guerra de Corea. Lo que ha aprendido del oficio de policía, se lo debe a un sargento de origen irlandés llamado Gilhooley con el que colaboró en la duodécima circunscripción de Nueva York. Su mítica gabardina es seguramente un vestigio de su paso por Nueva York.
Ser policía no fue tan obvio puesto que pasó toda su infancia haciendo las mil y una: destrozar farolas, frecuentar bandas de gamberros para gastar bromas como impedir a los coches de arrancar poniendo patatas en los tubos de escape. Columbo tiene una pasión por el flipper pero domina también el billar y los dardos. Su padre se lo enseñó. Fue también en esa juventud cuando, a los doce años, aprendió a fumar. Durante sus estudios de química que abandonará, conoció a su futura esposa.
Trasladado a Los Ángeles en 1958, ejerce como policía en la “Police Departement of Los Angeles” (LAPD), llamada también “La criminal”. Columbo nunca lleva su arma de servicio ya que odia las armas. Está casado, tiene hijos, y un perro sin nombre, al que llama “El perro”. Conduce una Peugeot 403 modelo 1960 completamente estropeada y con matrícula 044APD. Esparce por todas partes la ceniza de su puro maloliente, lleva una vieja gabardina desde hace muchos años y su plato preferido es el chili con carne servido con “crackers”. No bebe mucho alcohol y si toma un café, lo pide solo ya que él y su mujer cuidan de su peso. Le gusta hablar con su mujer de los casos en los que trabaja, y eventualmente, le pide ayuda para resolver algún enigma. Paralelamente, Columbo habla de su mujer a cualquier persona que se cruza a lo largo de sus investigaciones. Tiene la mala costumbre de hablar de su familia y de sus pequeñas preocupaciones, aunque haya venido a anunciar una mala noticia. Es el enemigo jurado de las señoras de limpieza ya que esparce por todas partes la ceniza de su puro, y si se ha ensuciado los zapatos de barro, podéis estar seguros que manchará una moqueta en perfecto estado de limpieza.
La visión de un cadáver no le asusta, hasta el punto de poder tomar el desayuno inspeccionando la víctima, sin perder una miga. Aunque siempre tenga una pequeña libreta para apuntar los pequeños detalles, a menudo está buscando un bolígrafo para escribir.
Este post va dedicado a la memoria del gran actor Peter Falk –Columbo- que acaba de fallecer el 23 de junio de 2011.
miércoles, 22 de junio de 2011
Ángel guardián
Los mercaderes de vino nunca llegaron a prosperar tanto como en el siglo XIX. Este éxito dio origen a un nuevo trabajo: el de ángel guardián. El ángel guardián era el encargado de acompañar a sus casas aquellos clientes mamados. Ya que para un hombre en estado de embriaguez, la menor acera se convierte rápidamente en un escollo infranqueable, el adoquín más pequeño puede provocar una caída. Con una señal del dueño, el ángel guardián agarraba al cliente por los cuernos y lo acompañaba a su domicilio. Había que ser paciente y gran psicólogo. El ángel guardián debía, primero, tranquilizar a su cliente –no, su mujer no estaría molesta con él-, estar de acuerdo con sus obsesiones –sí, el vino era excelente para la salud-, sufrir sin rechistar sus cóleras, sus lloros o sus sarcasmos, recoger su sombrero tirado en un arroyo y por último, afrontar las reprimendas de la esposa.En recompensa, recibía algunas monedas del cliente y tenía mesa regalada por el mercader de vino. La mayoría de los ángeles guardianes operaban en Montmartre y a los alrededores de la plaza Maubert.
Traducción: KNB
Ubicación:
Île-de-France, Francia
sábado, 18 de junio de 2011
Sentado junto al conductor
Pero deje que le cuente lo siguiente. Desde una cárcel que yo conozco, una mañana, en algún lugar de Francia, un camión conducido por soldados armados traslada a once franceses al cementerio donde van a fusilarlos ustedes. De esos once, cinco o seis han hecho realmente algo para ello: una octavilla, citas clandestinas y, por encima de todo, su rechazo a ustedes. Estos permanecen inmóviles en el interior del camión, embargados por el miedo, desde luego, pero, si se me permite la expresión, por un miedo trivial, el que invade todo hombre frente a lo desconocido, un miedo con el que aviene el valor. Los demás no han hecho nada. Y el saber que han de morir por un error o víctimas de cierta indiferencia, hace más difíciles estos momentos. Entre ellos, hay un muchacho de dieciséis años. Conoce usted la cara de nuestros adolescentes, no voy a abundar en ello. Este está atenazado por el miedo, se abandona a él sin ninguna vergüenza. No esgrima usted su sonrisa de desprecio, le castañetean los dientes. Pero han puesto ustedes a su lado a un capellán cuya misión es aliviar a esos hombres durante esos atroces momentos de espera. Creo poder afirmar que, para unos hombres a los que van a matar, poco arregla una conversación sobre la vida futura. Cuesta demasiado creer que no acaba todo en la fosa común. Los hombres permanecen mudos en el camión. El capellán se ha vuelto hacia el muchacho, hecho un ovillo en un rincón. Este le comprenderá mejor. El muchacho contesta, se aferra a esa voz, renace en él la esperanza. En el más mudo de los horrores, basta a veces con que hable un hombre; puede que lo arregle todo. “No he hecho nada”, dice el muchacho. “Sí”, contesta el capellán, “pero eso ya no importa. Tienes que prepararte a morir bien”. “No es posible que no me entiendan”. “Soy tu amigo y puede que te entienda. Pero es tarde. Estaré a tu lado y Dios también. Será fácil, ya verás". El muchacho se ha vuelto. El capellán habla de Dios. ¿Cree en Dios el muchacho? Sí que cree. Pero esa paz es la que le da miedo al muchacho. “soy tu amigo”, repite el capellán.
Los demás callan. También hay que pensar en ellos. El capellán se acerca al silencioso grupo, da la espalda por un momento al muchacho. El camión circula despacio, con un ruidillo de deglución por la carretera húmeda de rocío. Imagínese esa hora gris, el olor matinal de los hombres, el campo que se adivina sin verlo, por los ruidos de una yunta de bueyes o el canto de un pájaro. El muchacho se acurruca contra el toldo, que cede un poco. Descubre un estrecho paso entre él y la carrocería. Podría saltar si quisiera. El otro está de espaldas, y en la parte delantera, los soldados se esfuerzan en orientarse en la oscura mañana. No se para a pensarlo, arranca el toldo, se desliza por la brecha, salta. Apenas se oye su caída, un ruido de pasos precipitados, y luego nada. El muchacho se mueve por tierras que ahogan el ruido de su carrera. Pero el chasquido del toldo, el aire húmedo y violento que irrumpe en el camión, han hecho volver la cabeza del capellán y a los condenados. Durante un segundo, el sacerdote escruta la cara de esos hombres que lo miran en silencio. Un segundo en el que el ministro del Señor debe decidir si está con los verdugos o con los mártires, como exige su vocación. Pero ya ha golpeado el tabique que lo separa de sus compañeros. Achtung. Se da la voz de alerta. Dos soldados se abalanzan dentro del camión y encañonan a los prisioneros. Otros dos saltan al suelo y corren a campo traviesa. El capellán, plantado en el asfalto a unos pasos del camión, intenta seguirlos con la mirada a través de la bruma. En el camión los hombres oyen tan solo los ruidos de esa caza, las interjecciones ahogadas, un disparo, el silencio, de nuevo voces cada vez más próximas y un rumor sordo de pasos. Traen al muchacho. No le ha alcanzado el disparo, pero se ha detenido, rodeado por ese vapor enemigo, súbitamente sin valor, sin fuerzas. Sus guardianes lo llevan en volandas, más que conducirlo. Le han pegado un poco, pero no mucho. Queda por hacer lo más importante. No dirige una mirada ni al capellán ni a nadie. El sacerdote se ha sentado junto al conductor. Le ha sustituido un soldado armado en el camión. El muchacho, tirado en un rincón del vehículo, no llora. Ve desfilar de nuevo entre el toldo y el suelo del camión la carretera donde despunta el día.
Carta a un joven alemán, diciembre de 1943 - Albert Camus
viernes, 17 de junio de 2011
jueves, 16 de junio de 2011
Un día estás, al otro no
El humo cuelga en la estancia
Como un chiste malo.
Apago el cigarro.
Otro día va a morir.
miércoles, 15 de junio de 2011
Desmotivaciones
Desmotivaciones es mi mejor descubrimiento en Internet de las últimas semanas. Registraros, inspiraros y participad!
martes, 14 de junio de 2011
"Doctor Livingstone, I presume?"
Médico, misionario y explorador, el británico David Livingstone (1813-1873) emprende distinguidas expediciones a partir de 1840, primero en África del sur, y luego en África central y austral. Así Livingstone explora el curso del Zambeze y particularmente las cataratas del lago Victoria en 1856. También descubre numerosos lagos como el Ngami o el Chirua. Acredita la fuente del río Zaire y contribuye en particular en dilucidar el enigma de la fuente del Congo.
A lo largo de sus numerosas expediciones, Livingstone no sólo se dedica a descifrar un continente desconocido, sino que trata de luchar contra la esclavitud. También intenta crear misiones cristianas. En 1866, todos y cada uno saben que ha decidido aventurarse por África oriental. Fue entonces cuando trascurrieron tres largos años de inquietante silencio. Ya no llegaban noticias suyas. La mayoría le dieron por muerto.
En 1869, el periodista Henry Stanley decide partir en busca del médico, en representación del New York Herald. Nacido en Gales, huérfano, embarcado a la aventura hacia América, adoptado por un negociante de Nueva Orleáns, combatiente durante la guerra de Secesión en las tropas sudistas (luego pasará a los nordistas), y finalmente, periodista, Henry Stanley era sin lugar a dudas el hombre designado para encontrar a Livingstone.
Lo improbable se produjo en Ujiji, en la orilla noreste del lago Tanganica. El 10 de noviembre de 1871, Henry Stanley descubre David Livingstone gravemente enfermo. En su libro How I found Livingstone el periodista cuenta este instante crucial: “Mi corazón batía a toda velocidad. Mientras avanzaba lentamente, me fijé en su palidez y su aspecto cansado. Llevaba pantalones grises, una chaqueta roja y una gorra azul de bandas de oro ajado. Me hubiera gustado abrazarle, pero era inglés, y no sabía cómo me acogería. Así que hice lo que me dictaban la cobardía y el falso orgullo: me acerqué con paso resuelto y dije sacándome el sombrero: Doctor Livingstone, I presume?”. Esta célebre frase dio la vuelta al mundo y traduce de manera graciosa y muy inglesa una fuerte emoción contenida.
El infatigable doctor prosiguió sus exploraciones africanas algunos tiempos más. Pero no por mucho tiempo. David Livingstone murió el 1 de mayo de 1873, en un pequeño poblado del lago Bangweulu, en Zambia, a causa de la malaria y de una hemorragia interna producida por disentería.
Traducción cita: KNB
Traducción cita: KNB
martes, 7 de junio de 2011
Anécdota de cine
Cuentan los que trabajaron con él, que el cineasta aragonés Luis Buñuel compraba relojes de cadena baratos en los mercadillos. Luego, en los rodajes, cuando las cosas iban mal, cogía una de estas baratijas y la estrellaba contra el decorado. Calmado, decía lo siguiente sobre la procedencia del reloj:
- Ha pasado por todos mis antepasados y me lo regaló mi abuelo antes de morir… ¿Os dais cuenta de lo que me habéis hecho hacer?
Tras ello, todo iba como la seda.
Anecdotario universal de cabecera, Gregorio Doval
lunes, 6 de junio de 2011
"El pasado es un prólogo" dijo un día Shakespeare desayunando.
domingo, 5 de junio de 2011
¡Gracias Martín!
¿Os habéis preguntado alguna vez por qué los trenes de gran velocidad tienen este pico? La empresa ferroviaria japonesa que creó el tren bala Shinkansen tenía un problema cuando el tren entraba en un túnel. El cambio de densidad entre exterior e interior provocaba una explosión sónica muy desagradable para los residentes que vivían cerca de las vías. Y ese problema no encontraba solución.
Uno de los ingenieros de la compañía tenía la extraña pasión de las aves, es decir que era ornitólogo. ¡Hay gente para todo! Un día le prestó más atención de lo normal a un ave: el martín pescador. O Alcedo Atthis. Se percató de que, cuando el martín pescador entraba en el agua en busca de presas, lo hacía verticalmente y que provocaba pocas distorsiones y pocas salpicaduras en la superficie del agua. Así como pasaba con el tren había un cambio brusco de densidades entre exterior e interior.
El pico que vemos actualmente en todos los trenes de gran velocidad es el del martín pescador. El tren ganó en velocidad y eficiencia energética.
Podemos concluir que la ornitología no sólo sirve para ver a Halle Berry saliendo del mar. Y que la naturaleza nos puede seguir dando alguna que otra lección.
jueves, 2 de junio de 2011
Ostrog
Descansando sobre un acantilado de casi un kilómetro de altitud, el monasterio de Ostrog domina el valle de Zeta, en el corazón de Montenegro. La fortaleza se construyó en la roca, como por arte de magia, de manos de San Basilio a mediados del siglo XVII. A lo largo de los años, el monasterio de Ostrog se ha convertido en el lugar de peregrinación ortodoxo más importante de los Balcanes.Con un coche de alquiler, trepábamos –dos amigos y yo- el angosto y peligroso camino que daba acceso a las inmediaciones del monasterio. Al borde del camino un precipicio vertiginoso. Era por la tarde, y toda la región olía al follaje de la montaña.
Cuando aparcamos nos quedaban todavía unos dos kilómetros de recorrido antes de alcanzar el monasterio que entreveíamos en el lomo de la montaña. A nuestro costado, muchos peregrinos provenientes de Serbia caminaban también hacia el santuario. Los hombres, de aspecto siniestro, y las mujeres vestidas de negro, cargando cestas repletas de latas de conserva, frutas y jabón. Al llegar al monasterio vimos, a nuestro pesar, una larga cola que esperaba bajo un sol agresivo. Creo que pensé en todas aquellas personas que iban cubiertas de negro y que estarían sufriendo con aquel calor. Después de perseverar dos cansinas horas llegamos a las puertas de una humilde capilla cavada en la roca. En la entrada había una montaña de donaciones que los peregrinos traían consigo para que los monjes del monasterio tuvieran mejor vida. Un monje tenía por labor hacer pasar a cuentagotas las personas al interior de la capilla.
Cuando me tocó el turno y crucé el umbral de la puerta, vi una antecámara minúscula sumergida en la penumbra. La luz del exterior contrastaba con la oscuridad reinante así como el aroma de la montaña se había convertido en un fuerte olor a sudor y a encerrado. Tres o cuatro peregrinos estaban sentados mirándome con una curiosidad no exenta de irritación. Como turista me sentía un poco avergonzado de estar en un lugar santo, empañando la fe de otros. Sin embargo tanto tiempo de espera y un interés creciente hicieron que tomara una silla y esperara –otra vez- mi turno.
Fue entonces cuando salió de la sala principal una anciana gritando desconsolada. La mujer iba vestida de oscuro, como todas, recubierta de una manteleta negra. Estaba encorvada y se tapaba la cara con sus enjutas manos, y lloraba estridentemente. Me dieron escalofríos al oírla gritar repetidamente algo en serbio. Y lloraba y lloraba. Me sabía bastante mal y me pregunté qué le podría haber pasado de tan cruel para estar en semejante estado. La sacaron afuera y al rato todavía seguía oyendo los llantos de la anciana que entraban al interior de la antecámara.
Por fin salió la última persona que tenía delante y pude entrar en la esperada capilla. Cual fue mi asombro cuando vi ante mí un sacerdote inmenso. Me examinaba. Tenía los ojos huecos y la mirada intensa y severa, casi agresiva. Una barba negra como la muerte le caía hasta las rodillas, a juego con sus atuendos y sandalias oscuros. Pertenecía a esas apariciones de las que uno huye si se las encuentra en un callejón a media noche. No parecía humano, de verdad. A su lado se hallaba un ataúd abierto con el cadáver del santo revestido por una sabana blanca. Un montón de billetes de cien, doscientos euros, yacían en el suelo. Y toda esta escena tétrica estaba alumbrada tenuemente por escasas velas.
No estaba a gusto en semejante situación, así que salí lo más rápido que pude de la capilla, bajo la mirada inflexible del sacerdote, quien seguía inmóvil, como una estatua.
Cuando dejé la capilla y me dio otra vez la luz del día, empecé a pensar en lo ocurrido. Me di cuenta de que los lloros de la anciana no eran de desconsuelo sino de felicidad. Acaso era el sueño de toda su vida, el visitar el monasterio de Ostrog, besar las reliquias del santo, hablar con aquel sacerdote. ¿Cómo explicar sino los miles de euros que yacían en el suelo de la capilla?
Uno se debate entre la belleza que conlleva entregarse enteramente a su fe y la tristeza de saber que es justamente esa entrega sin restricción que ha permitido la muerte, en conflictos bélicos, de tantas vidas. No sólo en los Balcanes sino en todo el resto del mundo. No obstante el monasterio de Ostrog es un lugar increíble, así como su país, Montenegro.
miércoles, 25 de mayo de 2011
La cámara te apunta
Smoke es una película que salió en las salas en 1995. Esta escena corresponde al final de la película cuando Auggie, el propietario del estanco, le cuenta a su amigo Paul Benjamín un curioso cuento de navidad. Es excepcional en una película asistir a casi siete minutos de narración ya que narrar es lo propio de la literatura y no del cine en el que lo que se suele ver es acción. Se nota que Paul Auster escribió el guión de la película.
Pero lo impresionante en esta escena transcurre del minuto 2:30 del vídeo hasta el 7:15. La cámara empieza a enfocar a Harvey Keitel -primero de lejos- y luego se le va acercando poco a poco mientras éste sigue narrando su cuento de navidad. No hay ningún corte. Implacable, la cámara sigue acercándose cada vez más a la cara del actor y cualquier movimiento en falso de éste, cualquier mueca, haría que el espectador perdiese el hilo de la historia. El actor tiene que soportar la cámara durante casi cinco minutos sin parar de hablar, sin parar de actuar y sabiendo que el espectador está en la cuerda floja. Pero Harvey Keitel sale airoso del desafío con una interpretación sencillamente brillante. La imagen pierde consistencia y se va convirtiendo poco a poco en nada más que una voz. Miradlo!
He puesto la versión española porque no he conseguido encontrar en youtube la versión original subtitulada.
viernes, 20 de mayo de 2011
760.154 artículos de devoción
El 20 de mayo es una fecha importante en el calendario por un nacimiento. Pero qué nacimiento? Un 20 de mayo nació Balzac, quien desde su buhardilla parisina escribiría una de las obras más colosales de la literatura, La Comedia Humana. Un 20 de mayo nació James Stewart, acaso el mejor actor de la época dorada de Hollywood. También un 20 de mayo nació Joe Cocker que se inmortalizó en un concierto legendario en Woodstock. Todavía más importante, un 20 de mayo nació Iker Casillas, el portero que nos dio hace poco nuestro primer Mundial, parando un penalti contra Paraguay y un mano a mano contra Robben en la final.
Sin embargo hay un nacimiento que sobrepasa todos estos nacimientos, y fue el 20 de mayo de 2001, hace exactamente una década. Os hablo del nacimiento de la Wikipedia en español. En mi opinión la iniciativa más bonita e importante de principios del tercer milenio. Nació en algún ordenador de España, o de alguna otra parte, no importa, ya que cualquier persona podía acceder a la plataforma desde cualquier sitio, gratuitamente. El día siguiente, día 21 de mayo, a las 21:19, aparecía uno de los primeros artículos: Países del mundo. Poco a poco iban brotando artículos. A finales del 2001, la plataforma contabilizaba la insignificante cifra de 220 artículos en el que cabe destacar artículos como Física de partículas, Don Quijote de la Mancha, Materia y Wiki. Hoy en día, diez años más tarde, la Wikipedia en español cuenta con 760.154 artículos, 16.311 anexos y 121.107 categorías. Tiene 1.825.650 usuarios, de los cuales 14.936 son activos. Usuarios de España, Argentina, Méjico, Chile, Colombia, Perú, Venezuela, Uruguay, Cuba, Estados Unidos, Ecuador, Costa Rica, Francia, Paraguay, Alemania, Brasil... y así más de setenta países.
Todo este montón de wikipedistas colaborando para construir “un mundo en el que cada persona del planeta tenga acceso libre a la suma de todo el saber de la humanidad” (Jimmy Wales, fundador de Wikipedia). Cada persona participando en lo que más sabe y más le atañe, desde un acontecimiento histórico hasta la vida de un portero de segunda división, pasando por fenómenos físicos, películas, sustantivos... Así nació la primera enciclopedia “antielitista” de la historia.
La verdad es que no pasa un día en el que no entre en Wikipedia para consultar algún artículo. Desde aquí, gracias a todos los que lo han hecho posible.
jueves, 19 de mayo de 2011
"Elemental, mi querido Watson"
He resumido aquí algunas características de la novela policíaca. Espero que os interese.
- La estructura de la novela policíaca supone dos historias. La primera es la del crimen y su genealogía, y normalmente ya está acabada cuando empieza el relato. Es preciso pasar a la segunda historia, a la de la investigación, para conseguir reconstituirla. A menudo la progresión en la historia de la investigación corresponde a una regresión en la historia del crimen : cuanto más avanzamos hacia la resolución del caso, más entendemos los motivos por los cuales el asesino ha decidido matar.
- En la novela policíaca hay dos pares de adversarios. Por un lado el asesino intenta esconder al detective todo indicio de su crimen. Por otro lado, y a otro nivel, el autor también trata de disimular las pistas en el texto al lector, quien trata de detectar cualquier indicio que le proporcione la clave del caso. Lector y detective se hacen las mismas preguntas: ¿quién ha matado? ¿por qué? ¿cómo? ¿cuándo? ¿cómo saberlo? Sin embargo sus métodos son diferentes.
- El escritor de novelas policíacas recurre a menudo a un narrador diferente al detective, muchas veces un colaborador suyo, o amigo. Es el caso de famoso Watson para Sherlock Holmes o de Hastings para Hercule Poirot. Este narrador tiene varias ventajas. Permite insertar toques de humor en una investigación de asesinato; también permite no desvelarlo todo y guardar claves del caso para más tarde (contrariamente a lo que ocurriría con un narrador omnisciente o un “yo” detective); finalmente permite darle vida a la investigación por medio de discusiones y desafíos. Agatha Christie jugó con esta práctica generalizada de la novela policíaca para crear una de sus mejores novelas, El Crimen de Roger Ackroyd, en el que el narrador es el asesino.
- La acción típica de cualquier novela policíaca transcurre en un micro mundo lleno de misterios poco confesables en cuyo centro se halla la víctima. Su muerte tiene que purificar el micro mundo en cuestión ya que muchos sospechosos deben tener buenas razones para matar. Este micro mundo tiene como característica principal ser cerrado a todos los niveles. La tragedia suele ocurrir en un lugar acotado (una casa de campo por ejemplo) y en la clase alta de la sociedad ya que el crimen parece incongruente con este mundo.
- El detective es a menudo original y normalmente no pertenece a las instituciones policiales. Se considera superior a los otros investigadores del caso, y suele tener rasgos ególatras. Por esa razón tiene escasos amigos y sufre de una gran soledad. Muchas veces el detective lleva algún emblema físico que le caracteriza: pipa, bigote, gordura... A la única persona que admira el detective es a su alter ego, el asesino, por su brillante inteligencia a la hora de perpetrar un crimen. De allí la recurrente imagen de la partida de ajedrez entre los dos rivales. Finalmente podemos citar a Jacques Roubaud en La Belle Hortense que dice que “el detective es como un criminal que mata a repetición: elimina los sospechosos uno tras otro” hasta dar con el bueno.
- Dinero, ambición, amor, celos, odio, venganza, justicia son algunas de las razones por las cuales el criminal mata. Y lo hace por varios métodos: veneno, arma de fuego, arma blanca, golpe, estrangulación, caída, asfixia, llave inglesa o candelabro como siempre pasa en el Cluedo. El criminal tiene que pertenecer al micro mundo, no puede ser un profesional o un enfermo mental ya que le quitaría al juego toda su gracia. La figura del asesino y su manera de proceder son los puntos clave de cualquier novela policíaca.
Para acabar, y para cerrar este post cual buen final de novela policíaca, daré la clave de este género. La clave está en la variación y la trasgresión. Al ser un género que radica en un constante juego intelectual, el escritor tiene que hacer variar constantemente todo lo que se ha hecho anteriormente. Y si no lo hace, el lector debe creer lo contrario. John Dickson Carr escribió decenas y decenas de novelas haciendo variar los asesinatos en habitaciones cerradas. En suma todas las características que he ido enumerando a lo largo de este post existen para ser trasgredidas.
miércoles, 18 de mayo de 2011
The Third and the Seventh
Este corto ha corrido mucho por Internet desde el mes de agosto pasado. Lo publico por si no lo habéis visto, porque francamente vale la pena (miradlo en full screen). Y si os interesa saber cómo se llega a semejante resultado, aquí os dejo una entrevista al creador, Alex Román. Por cierto la banda sonora es de Michael Nyman.
DOS MIL AÑOS DE HISTORIA PARA ESTO
Lo poco que me queda
esta noche, en que la lluvia
repiquetea como la descarga de un cartucho
por todos los cristales de la casa,
es no obstante un sólido refugio:
esta cálida cocina
en donde bebo
un vaso bueno
del mal vino de siempre, escribo
algún poema, leo
los versos de la gente a la que amo y odio
y alzo un momento la cabeza
—frente a las sombras inconexas del televisor
en el que danzan los pájaros de Hitchcock
mientras Tippi Hedren se lleva las manos
ensangrentadas a la cara—
para apurar plácidamente un cigarrillo
y mejor recrearme en el milagro:
El mundo,
qué duda cabe —a veces—
está bien hecho.
martes, 17 de mayo de 2011
WANTED
Este post es un homenaje al personaje más cachondo de Twitter, @200bares:
200bares 200 Bares.
Lo que más les cuesta entender a las mujeres del poker, es que una doble pareja sea menos que un trío.
200bares 200 Bares.
¿Has leído el libro? -No, prefiero esperar a que salga el videojuego.
200bares 200 Bares.
Tengo intolerancia a la lactosa, y a la vaca de tu madre.
200bares 200 Bares.
Stephen Hawking es un triunfador, la vida le va sobre ruedas.
200bares 200 Bares.
Os recuerdo que cada vez falta menos para mi tweet sobre el Cometa Halley: 50 años.
200bares 200 Bares.
Tenías razón, escuchando "Mrs. Robinson" me ha costado menos acostarme con tu madre.
¡Muerte a Jack Sparrow!
¿La vida de pirata es realmente la que todos hemos soñado?
Por su inmenso éxito, desde finales del siglo XVII, y por sus múltiples reediciones, la obra de Oexmelin, Piratas de la América y luz a la defensa de las costas de las Indias Occidentales, parece estar al origen del mito de la piratería fácil. Oexmelin muestra las grandes operaciones victoriosas y omite cuidadosamente los fracasos. Fueron los guionistas de Hollywood quienes, en el siglo XX, perpetraron la imagen del pirata libre, valeroso, bocazas y triunfador con las mujeres, poseedor de un tesoro enterrado en alguna isla desierta. Sin embargo la realidad es otra. Si un hombre pobre nacía en Santo Domingo en la segunda mitad del siglo XVII, tenía solamente tres maneras de subsistir. Podía trabajar como obrero en una plantación de tabaco o de índigo, trabajo completamente agotador y muy mal pagado, a las órdenes de un capataz exigente. Podía llevar la vida libre de un bucanero que consistía en cazar vacas o cerdos salvajes, ahumar la carne y venderla a navíos que navegaban por el mar del Caribe; vida completamente solitaria y que se veía constantemente amenazada por la irrupción de tropas españolas. Finalmente podía correr el riesgo de tomar la mar, arriesgando su vida, con la esperanza de conseguir en alguna campaña un pequeño botín que le serviría para instalarse en alguna parte. Y en periodos de crisis agraria, la elección se convertía casi en una obligación.
La imagen del pirata libertario se asemeja a la falsa imagen que tiene nuestra sociedad del vagabundo filósofo. Los piratas, en su mayoría, no escogían esa vida por afán de libertad sino que los duros golpes de la vida les forzaban a hundirse en una vida de vagabundeo al filo del agua.
Los piratas tampoco tenían mucho éxito con las mujeres. La verdad es que es difícil pillar con la boca desdentada, la cara rajada y una mano amputada. Así que recurrían a lo de siempre: ¡unas putas y a correr!
En cuanto al dinero, el pirata de a pie no era muy rico que digamos. Más bien lo contrario. Y en lo que refiere al valor, es cierto que los piratas solían estar a menudo hambrientos y no tenían nada que perder. Esto les daba cierta ventaja frente a tropas españolas compuestas por hombres mayores e indígenas poco motivados, a menudo pobremente armados y muchas veces desmoralizados por el retraso de la paga.
Esta es la verdadera condición del pirata caribeño del siglo XVII. No obstante la piratería fácil es uno de los más increíbles mitos creados por los hombres. A buen entendedor, alguien que vibró con La Isla del Tesoro de Stevenson o con la leyenda de Rackham el Rojo.
Referencias:
Une histoire des pirates –Jean Pierre Moreau
Wikipedia -http://es.wikipedia.org/wiki/Pirata, http://es.wikipedia.org/wiki/Filibustero, http://es.wikipedia.org/wiki/BucaneroUne histoire des pirates –Jean Pierre Moreau
sábado, 14 de mayo de 2011
Ojo por ojo...
Extracto del código de Hammurabi, creado en 1760 a.C. en la Antigua Mesopotamia.
Ejemplo claro de que los babilonios no se andaban con tonterías!
Conclusiones del asunto:
1) Nunca le construyas la casa a un babilonio
2) Jesús Gil no hubiera fallecido de muerte natural en Mesopotamia.Asesinatos de calidad
Para muchos, Columbo es aquella serie que daban por la tele cuando éramos pequeños. Se suele recordar a Columbo con su gabardina y su voz ronca hablando constantemente de su mujer. Y poca cosa más.
Pues aunque parezca mentira han pasado grandes directores por la serie. Los episodios El libro testigo (1971) y Muerte a la carta (1978) fueron dirigidos por dos laureados al oscar como lo son Steven Spielberg (como lo oyes, Stevy) y Jonathan Demme (El Silencio de los Corderos).
En cuanto a los actores, se puede decir que Columbo ha tenido que enfrentarse a asesinos de gala como por ejemplo Faye Dunaway, dos veces nominada al oscar a la mejor actriz por Bonnie and Clyde y Chinatown y ganadora por Network en 1976; José Ferrer, nominado al oscar al mejor actor por Moulin Rouge y ganador por Cyranno de Bergerac en 1950; Ruth Gordon, oscar a la mejor actriz de reparto por Rosemary’s Baby en 1968; el gran director y actor de cine independiente John Cassavetes o la estrella de country Johnny Cash. Otros asesinos de excepción son los dos protagonistas de la serie Star Trek, Leonard Limoy y William Shatner (Sr. Spock y Capitán Kirk respectivamente).
La serie ganó el Emmy en 1974 y Peter Falk lo ganó en cuatro ocasiones por encarnar a Columbo. Y merecidamente.
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