¿Quién es Columbo?
Columbo es un policía tenaz, perspicaz, inteligente pero también torpe y distraído. Bajo una pobre apariencia física y una mediocre indumentaria, se esconde en realidad un temible detective, al que ningún detalle escapa. Sus adversarios, los asesinos, provienen casi siempre de entornos acomodados y subestiman siempre, por culpa de su apariencia, el talento del teniente. Al principio Columbo suele tranquilizar al asesino, con su simpatía o su admiración, se vuelve a lo largo de la investigación pesado, desagradable, acosador, hasta el punto de empujar a su sospechoso al error, incluso a la confesión.
Columbo es de origen italiano y proviene de una familia muy modesta. Después de crecer en la casa familial, en un barrio cercano a Chinatown en Nueva York, con sus seis hermanos y su hermana, entra en el cuerpo de policía de la ciudad, tras haber servido a su país en la guerra de Corea. Lo que ha aprendido del oficio de policía, se lo debe a un sargento de origen irlandés llamado Gilhooley con el que colaboró en la duodécima circunscripción de Nueva York. Su mítica gabardina es seguramente un vestigio de su paso por Nueva York.
Ser policía no fue tan obvio puesto que pasó toda su infancia haciendo las mil y una: destrozar farolas, frecuentar bandas de gamberros para gastar bromas como impedir a los coches de arrancar poniendo patatas en los tubos de escape. Columbo tiene una pasión por el flipper pero domina también el billar y los dardos. Su padre se lo enseñó. Fue también en esa juventud cuando, a los doce años, aprendió a fumar. Durante sus estudios de química que abandonará, conoció a su futura esposa.
Trasladado a Los Ángeles en 1958, ejerce como policía en la “Police Departement of Los Angeles” (LAPD), llamada también “La criminal”. Columbo nunca lleva su arma de servicio ya que odia las armas. Está casado, tiene hijos, y un perro sin nombre, al que llama “El perro”. Conduce una Peugeot 403 modelo 1960 completamente estropeada y con matrícula 044APD. Esparce por todas partes la ceniza de su puro maloliente, lleva una vieja gabardina desde hace muchos años y su plato preferido es el chili con carne servido con “crackers”. No bebe mucho alcohol y si toma un café, lo pide solo ya que él y su mujer cuidan de su peso. Le gusta hablar con su mujer de los casos en los que trabaja, y eventualmente, le pide ayuda para resolver algún enigma. Paralelamente, Columbo habla de su mujer a cualquier persona que se cruza a lo largo de sus investigaciones. Tiene la mala costumbre de hablar de su familia y de sus pequeñas preocupaciones, aunque haya venido a anunciar una mala noticia. Es el enemigo jurado de las señoras de limpieza ya que esparce por todas partes la ceniza de su puro, y si se ha ensuciado los zapatos de barro, podéis estar seguros que manchará una moqueta en perfecto estado de limpieza.
La visión de un cadáver no le asusta, hasta el punto de poder tomar el desayuno inspeccionando la víctima, sin perder una miga. Aunque siempre tenga una pequeña libreta para apuntar los pequeños detalles, a menudo está buscando un bolígrafo para escribir.
Este post va dedicado a la memoria del gran actor Peter Falk –Columbo- que acaba de fallecer el 23 de junio de 2011.

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