martes, 14 de junio de 2011

"Doctor Livingstone, I presume?"


Médico, misionario y explorador, el británico David Livingstone (1813-1873) emprende distinguidas expediciones a partir de 1840, primero en África del sur, y luego en África central y austral. Así Livingstone explora el curso del Zambeze y particularmente las cataratas del lago Victoria en 1856. También descubre numerosos lagos como el Ngami o el Chirua. Acredita la fuente del río Zaire y contribuye en particular en dilucidar el enigma de la fuente del Congo.
A lo largo de sus numerosas expediciones, Livingstone no sólo se dedica a descifrar un continente desconocido, sino que trata de luchar contra la esclavitud. También intenta crear misiones cristianas. En 1866, todos y cada uno saben que ha decidido aventurarse por África oriental. Fue entonces cuando trascurrieron tres largos años de inquietante silencio. Ya no llegaban noticias suyas. La mayoría le dieron por muerto.


En 1869, el periodista Henry Stanley decide partir en busca del médico, en representación del New York Herald. Nacido en Gales, huérfano, embarcado a la aventura hacia América, adoptado por un negociante de Nueva Orleáns, combatiente durante la guerra de Secesión en las tropas sudistas (luego pasará a los nordistas), y finalmente, periodista, Henry Stanley era sin lugar a dudas el hombre designado para encontrar a Livingstone.
Lo improbable se produjo en Ujiji, en la orilla noreste del lago Tanganica. El 10 de noviembre de 1871, Henry Stanley descubre David Livingstone gravemente enfermo. En su libro How I found Livingstone el periodista cuenta este instante crucial: “Mi corazón batía a toda velocidad. Mientras avanzaba lentamente, me fijé en su palidez y su aspecto cansado. Llevaba pantalones grises, una chaqueta roja y una gorra azul de bandas de oro ajado. Me hubiera gustado abrazarle, pero era inglés, y no sabía cómo me acogería. Así que hice lo que me dictaban la cobardía y el falso orgullo: me acerqué con paso resuelto y dije sacándome el sombrero: Doctor Livingstone, I presume?”. Esta célebre frase dio la vuelta al mundo y traduce de manera graciosa y muy inglesa una fuerte emoción contenida. 
El infatigable doctor prosiguió sus exploraciones africanas algunos tiempos más. Pero no por mucho tiempo. David Livingstone murió el 1 de mayo de 1873, en un pequeño poblado del lago Bangweulu, en Zambia, a causa de la malaria y de una hemorragia interna producida por disentería. 


Traducción cita: KNB

4 comentarios:

  1. Continente desconocido? Para quien? para los ingleses, no? Porque los flamencos y los muchachos lo conocian muy bien, I presume.
    Que grande Livingstone igual... y que ingleses son, los dos.

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  2. Continente desconocido porque Livingstone fue el primer occidental (antes que los flamencos) en descubrir regiones africanas, hasta entonces desconocidas. En España hubiera sido un "Joder macho! Qué coño haces aquí tirado?"

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  3. Me refiero a los flamencos rosas que bebian en sus aguas... y a los muchachos de la zona que se banyaban cuando hacia demasiado calor (siempre).

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  4. jajajajjaja... ya! Siempre con visión occicentrista...

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